NVIDIA se toma un respiro: la acción corrige tras su rally, pero Wall Street sigue viendo potencial
24.12.2025 - 13:18:34La acción de NVIDIA encadena varios días de presión vendedora después de un rally histórico, mientras los analistas mantienen un sesgo claramente alcista con revisiones al alza de precio objetivo. La clave ahora: resultados, IA y valoración.
La acción de NVIDIA Corp. vive una fase de digestión incómoda: tras uno de los rallies más espectaculares del mercado global impulsado por la fiebre de la inteligencia artificial, el valor ha encadenado retrocesos en los últimos días que han enfriado el entusiasmo de los inversores más cortoplacistas, pero no el de las grandes casas de análisis.
Comportamiento reciente: cinco días de ajustes tras un rally descomunal
En la última semana de negociación, el precio de NVIDIA ha mostrado una clara toma de beneficios: la cotización ha retrocedido de forma moderada, con varios cierres diarios en rojo, rompiendo la dinámica de subidas casi ininterrumpidas que había caracterizado las semanas previas. Pese a ello, el balance de los últimos 90 días sigue siendo contundentemente alcista, con una revalorización muy superior a la del S&P 500 y del sector tecnológico en su conjunto.
En el radar de los gestores está también el rango de las últimas 52 semanas, donde NVIDIA se mueve cerca de la parte alta de su horquilla anual, tras marcar máximos históricos en medio de una demanda explosiva de chips para centros de datos e IA generativa. El reciente enfriamiento del precio se interpreta más como una pausa técnica que como un cambio de narrativa estructural.
Radiografía de 52 semanas: entre la euforia de máximos y el recuerdo de los mínimos
En los últimos doce meses, la acción ha oscilado entre un mínimo de 52 semanas notablemente inferior al nivel actual y un máximo que ha redefinido el techo histórico de la compañía. La cercanía del precio a ese extremo superior, incluso después de la corrección de los últimos días, confirma que NVIDIA sigue cotizando con una prima clara frente a su propio historial.
Esta posición en la banda alta del rango de 52 semanas refuerza la percepción de que cualquier decepción en resultados o guía futura puede provocar correcciones bruscas, pero también indica que el mercado está dispuesto a seguir pagando múltiplos exigentes por el liderazgo de NVIDIA en hardware para IA. Los movimientos recientes encajan en una fase de consolidación de corto plazo, con volatilidad elevada, típica de valores que concentran gran parte de las expectativas del mercado.
El “what-if”: ¿cuánto habría ganado un inversor en un año?
Si un inversor hubiera comprado la acción de NVIDIA exactamente hace un año, su rentabilidad teórica a los precios actuales sería extraordinariamente positiva. Tomando el precio de cierre de entonces como referencia y comparándolo con la cotización actual, la ganancia porcentual se situaría ampliamente en terreno de doble dígito, e incluso de triple dígito, dependiendo del punto concreto dentro del fuerte rally del último año.
En términos prácticos, una inversión ficticia de 10.000 euros convertidos a dólares y destinados a la acción habría generado una plusvalía muy abultada, subrayando por qué NVIDIA se ha convertido en pilar de muchas carteras de crecimiento y en uno de los grandes responsables del buen comportamiento de los índices estadounidenses. Este desempeño, sin embargo, también eleva el listón de expectativas: el mercado ya descuenta años de fuerte expansión en ingresos y márgenes.
Sentimiento del mercado: corrección táctica, tesis estructural intacta
El pulso del mercado sugiere un sentimiento mixto a corto plazo: los traders toman beneficios tras el rally, mientras los inversores de largo plazo siguen viendo a NVIDIA como la gran ganadora de la ola de inteligencia artificial. La corrección de los últimos días se percibe más como una purga de excesos especulativos que como un cuestionamiento del modelo de negocio.
En los gráficos técnicos, la acción se ha alejado de zonas de sobrecompra extrema, pero se mantiene por encima de soportes relevantes de medio plazo. Los flujos de capital muestran rotaciones parciales hacia otros segmentos tecnológicos y valores cíclicos, sin señales claras de desbandada estructural en NVIDIA.
Noticias y catalizadores recientes: IA, centros de datos y nuevos productos
En la última semana, el foco informativo sobre NVIDIA ha girado en torno a nuevos avances y anuncios en chips de alto rendimiento para IA y centros de datos, así como a acuerdos estratégicos con grandes proveedores de nube y empresas tecnológicas. Estos desarrollos reafirman el papel de la compañía como proveedor casi imprescindible de la infraestructura de IA generativa.
A nivel de producto, el mercado sigue digiriendo las últimas generaciones de GPU para data centers, cuyo calendario de lanzamientos y capacidad de producción son elementos críticos para sostener el fuerte crecimiento de ingresos. Cualquier señal de cuello de botella en la cadena de suministro, o de competencia más agresiva de otros fabricantes, puede convertirse en catalizador de volatilidad en el corto plazo.
Fase técnica: consolidación tras un tramo vertical de subidas
Desde una óptica técnica, el valor ha entrado en una fase de consolidación caracterizada por fluctuaciones diarias amplias, pero dentro de un rango mucho más acotado que en los meses previos. La volatilidad sigue siendo elevada, pero los movimientos parecen más ordenados que los impulsos casi verticales que llevaron a la acción a sus recientes máximos.
En este contexto, los analistas técnicos vigilan niveles de soporte claves que, en caso de ruptura, podrían activar ventas adicionales de inversores apalancados o de corto plazo. Al mismo tiempo, un rebote consistente desde la zona actual podría reactivar rápidamente el interés comprador, dado el fuerte seguimiento institucional y minorista del valor.
Wall Street Verdict: el consenso sigue claramente comprador
Las grandes casas de inversión mantienen una visión abrumadoramente positiva sobre NVIDIA. En las últimas semanas, bancos como Goldman Sachs, JPMorgan, Morgan Stanley, Bank of America o UBS han reiterado, en su mayoría, recomendaciones de “Compra” o equivalentes, acompañadas de precios objetivo que, por lo general, otorgan un potencial alcista adicional frente a la cotización actual.
El argumento central de estos informes se centra en la demanda estructural de capacidad de cómputo para IA, el liderazgo tecnológico de NVIDIA y su ecosistema de hardware y software, que actúa como foso competitivo. El principal matiz de cautela viene por el lado de la valoración: varios analistas subrayan que, tras el rally, el margen de error en resultados y guías se ha reducido, y que la acción podría reaccionar con fuerza ante cualquier indicio de desaceleración.
Riesgos clave: competencia, ciclos de inversión y regulación
Entre los riesgos que el mercado vigila destacan la posible intensificación de la competencia, tanto de otros fabricantes de chips como de soluciones internas desarrolladas por grandes compañías de la nube. Además, el negocio de NVIDIA está vinculado a ciclos de inversión muy intensivos en capital: un ajuste del gasto en centros de datos podría traducirse en un enfriamiento de pedidos.
A esto se suma la creciente sensibilidad regulatoria y geopolítica en torno al sector de semiconductores, especialmente en lo relativo a restricciones de exportación de tecnología avanzada a determinados países. Cambios inesperados en este frente podrían alterar el mapa de demanda al que NVIDIA se dirige actualmente.
Perspectiva: pausa necesaria o antesala de nueva fase alcista
La corrección reciente de la acción de NVIDIA se inscribe, por ahora, en un contexto de consolidación tras un rally histórico, con un fondo de mercado que sigue creyendo en el papel central de la compañía en la revolución de la inteligencia artificial. El sentimiento dominante entre analistas y grandes inversores continúa siendo alcista, pero más selectivo y sensible a los datos.
De cara a los próximos meses, la clave pasará por la capacidad de NVIDIA para seguir sorprendiendo al alza en ingresos ligados a centros de datos e IA, mantener márgenes elevados pese a la competencia y gestionar con habilidad la transición entre generaciones de chips. Si cumple ese guion, la fase actual podría quedar como una simple pausa en una tendencia estructural todavía intacta.


